
¿Qué es la opinión de cumplimiento?
Es un documento que emite el SAT y que dice, en una sola palabra, si estás al corriente con tus obligaciones fiscales. Puede salir en sentido positivo (estás al día), negativo (hay algo pendiente), o indicar que estás inscrito sin obligaciones o no inscrito.
Es gratuita y la puedes descargar tú mismo en el portal del SAT con tu RFC y contraseña o con tu e.firma, las veces que quieras.
¿Por qué te la piden?
- Empresas que te contratan. Muchas la piden antes de darte de alta como proveedor, porque trabajar con alguien que no está al corriente les representa un riesgo fiscal.
- Gobierno. Las dependencias públicas la exigen para firmar contratos o entregar apoyos y subsidios.
- Bancos y financieras. Algunas instituciones la revisan al otorgar créditos para negocio.
En pocas palabras: una opinión negativa puede costarte un cliente, un contrato o un financiamiento.
¿Por qué puede salir negativa?
Las causas más comunes son:
- Declaraciones mensuales, anuales o informativas sin presentar, aunque no hayas tenido ingresos en ese periodo.
- Adeudos con el SAT que no has pagado ni convenido.
- Domicilio fiscal no localizado o datos desactualizados en el RFC.
- Certificados de sello digital restringidos, lo que también te impide facturar.
- Aparecer en alguna de las listas que publica el SAT por irregularidades.
Cómo mantenerla en positivo
- Presenta todas tus declaraciones a tiempo, incluidas las que van en ceros.
- Revisa tu Buzón Tributario con regularidad para no perderte avisos o requerimientos.
- Mantén actualizado tu domicilio y tus actividades en el RFC.
- Atiende a tiempo cualquier diferencia que te señale el SAT.
- Descárgala una vez al mes para detectar problemas antes de que un cliente te la pida.
Si ya te salió negativa, no te preocupes: en la mayoría de los casos se puede corregir. Lo primero es identificar exactamente qué obligación aparece como pendiente y regularizarla.

